Un Poco de Historia

Dentro de la República Argentina, la historia nos lleva al 21 de enero de 1994, en la misma 25 bomberos voluntarios del cuartel de Bomberos de la Ciudad de Puerto Madryn (Chubut), murieron combatiendo un incendio de campo en las proximidades de dicha localidad. El estudio de las condiciones ambientales asociadas al mismo, elaborado entre los años 1996 y 1997, y publicado el año 2001, puso de manifiesto para la comunidad de fuego de nuestro país, que los factores que causan el comportamiento extremo del fuego pueden caracterizarse y monitorearse, pudiéndose anticipar las situaciones de peligrosidad.

Internacionalmente la historia nos lleva a diciembre de 1998, donde en el incendio de Linton (Canadá), ocurrió un accidente y perdieron la vida cinco combatientes pertenecientes a una brigada forestal. Ese hecho, que se suma a otros incidentes trágicos ocurridos durante la lucha contra los fuegos de bosques y campos a lo largo y ancho del mundo, fue el punto de partida para el inicio de un movimiento que, paulatinamente, se ha ido extendiendo por diversos países. En primer término la “Country Fire Authority” (C.F.A.) y la Comunidad de Victoria adoptaron el uso de una cinta roja como símbolo de reconocimiento y respeto hacia los combatientes forestales muertos y hacia sus familias.

Esta novedad fue difundida a través de internet y otros medios de comunicación disponibles, y la comunidad internacional reacciono rápidamente. Brigadas de muchos países, principalmente de los E.E.U.U. convinieron en principio en ensalzar la profesión de combatiente forestal. Las expresiones de apoyo, muchos comentarios y sugerencias contenían opiniones acerca de diversas fechas tentativas para la conmemoración, y que tipo de símbolos podrían ser adoptados internacionalmente.

A partir de aquí, en nuestro país, se crea el primer Plan Nacional de Manejo del Fuego (PNMF), quien en forma conjunta con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), comenzó a confeccionar los primeros pronósticos especiales para incendios. Se dio inicio así, al trabajo conjunto entre ambos organismos para brindar el apoyo meteorológico al manejo del fuego, actividad que continua actualmente con mayor grado de tecnología.

En el transcurso del año 2000, profesionales argentinos visitaron la Columbia Británica (Canadá) con el objeto de observar la implementación operativa del FWI (Índice Meteorológico de Peligro de Incendios Forestales), ya que era originario de la misma, aplicada en bases de operaciones, quienes recibieron capacitaciones varias para su futura aplicación en nuestro país. El mismo sirve como herramienta de evaluación y seguimiento del grado de peligro de incendios para apoyar las operaciones de Manejo del Fuego. Para el cálculo del FWI se utilizan datos de las horas 12:00, el valor resultante proyecta el grado de peligro para las horas 16:00. Hay que tener en cuenta que cambios en las variables meteorológicas a lo largo del día, generan cambios importantes en las condiciones de peligro.

Este mapa de peligro de incendios que se publica diariamente, muestra el grado de peligro calculado con datos meteorológicos de aquellas estaciones que pertenecen o están incorporadas a la red del Servicio Meteorológico Nacional, debido a que tienen que ser recibidos en tiempo operativo. El FWI es un indicador de peligro de incendios, generado por las condiciones meteorológicas reinantes en superficie y representadas por la temperatura, humedad relativa, viento y precipitaciones. Sirve como indicador de ocurrencia de tormentas, estabilidad atmosférica sobre comportamiento del fuego, impacto de sequía sobre combustibles vivos, características de vegetación, efecto de las heladas sobre el secado del pasto. Siempre es un indicador orientativo para ver la ocurrencia de incendios de distinta magnitud y sirve para la toma de decisiones operativas en el manejo del fuego.

Entre los años 2001 y 2002, los especialistas en manejo del Fuego/Evaluación de peligro del BCFS, David Marek y Brad Martin, visitaron en reiteradas oportunidades nuestro país, con el propósito de entrenar al personal profesional, técnico y operativo del PNMF y de las áreas piloto, en la interpretación y aplicación del FWI. Asimismo cooperaron con el análisis de datos, asistieron al desarrollo de un programa de capacitación acorde, y fijaron pautas básicas para la aplicación operativa local de los indicadores de peligro.

Si bien el proyecto 2000, concluía a fines del año 2002, un remanente de los fondos permitió su prolongación hasta marzo de 2003. De común acuerdo, todos los participantes, decidieron asignarlos a la componente de Evaluación de peligro. Así, especialistas del BCFS, visitaron nuevamente las áreas piloto patagónicas. En esta oportunidad, brindaron entrenamiento específico en ajustes de los indicadores para su uso en topografía compleja y efectuando ajustes horarios por altura. Esto significó un importante aporte para la evaluación del peligro durante el desarrollo de incendios.

Como resultado de estos primeros años de trabajo, comenzó a instalarse en el país el concepto de evaluación de peligro seria, antes que nada, una herramienta de seguridad para los combatientes y la población. Por esto, se harían todos los esfuerzos para que a través de la comprensión de los indicadores, los combatientes tuvieran un mejor conocimiento de la influencia que tienen las condiciones ambientales sobre el comportamiento del fuego que combaten; especialmente de aquellas que pueden ponerlos en situación de riesgo durante su trabajo. Podrían también definir estrategias y tácticas que minimizaran las situaciones de riesgo para la población. Asimismo, con sus observaciones durante el trabajo, retroalimentarían al sistema, verificando si los indicadores se ajustan a la realidad.

Se llegaron a dar los primeros pasos en la lucha contra Incendios forestales, con el financiamiento de la Agencia Internacional de Desarrollo Canadiense (ACDI), y la asistencia técnica del Servicio de Protección de la Columbia Británica. El PNMF recibía una creciente demanda por parte de las provincias de Argentina y Parques Nacionales, de aplicar el mismo sistema para evaluar el peligro de incendios en sus áreas de protección. Así es que el equipo técnico del PNMF, responsable de llevar a cabo estas tareas, era muy reducido. Algo similar sucedía en las jurisdicciones en las que la voluntad de mejorar la eficiencia y seguridad en el manejo del fuego, implementando un sistema que promoviera una actitud proactiva, anticipando las situaciones de peligro mediante el uso de indicadores y actuando en consecuencia, se veía limitada por la falta de personal y de financiamiento.

Ya hacia fines del año 2004, por iniciativa de la empresa Alto Paraná S. A., se retoma el proceso de implementación en el NEA. Al igual que en la Patagonia, se organizan numerosos talleres y reuniones de trabajo, con el propósito de explicar las características del sistema FWI, entrenar al personal en su cálculo, analizar los datos y discutir posibles aplicaciones.

El PNMF llega a contar con un edificio propio para el funcionamiento de su Área Técnica. En él se hicieron innumerables reuniones, talleres y otras actividades relacionadas a este programa, de las que participaron Brigadistas, profesionales y técnicos del manejo del fuego de todo el país. Existiendo un permanente apoyo de la Coordinación de Lucha contra Incendios de Parques Nacionales (CLIF). Desde el año 2002 y hasta la actualidad, u agente de ese organismo conforma el equipo técnico.

Durante el año 2005 se efectúa una revisión y replanteo del programa. Con una nueva visita de especialistas de la Columbia Británica, se revisó el trabajo realizado en la región andino patagónico y el NEA. Se replantearon los objetivos del programa, con la visión de completar el desarrollo del sistema de Evaluación de Peligro para Argentina para el año 2020. Se firma en este año, un acuerdo para dar continuidad a la cooperación en temas de manejo del fuego, entre el Ministerio de Bosques y Praderas de la Columbia Británica y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentables de la Nación Argentina, esta situación alentó el inicio de las actividades relacionadas con Manejo del Fuego en otras áreas del país.

En el año 2006 se inician las actividades de lucha contra incendios forestales en las provincias de Mendoza y La Pampa.

Desde el año 2008 al 2010 se extiende el trabajo a otras regiones del país, entre ellas el NOA y se fortalece el uso operativo de indicadores de peligro y de pronósticos, y una permanente capacitación de los equipos técnicos formados en las diferentes provincias. Esto nos lleva a que durante este periodo se comenzó a la utilización del FWI en las provincias del NOA: Jujuy, Salta y Catamarca. Para esto, se siguieron los mismos pasos que en los dados por las otras regiones, entrenamiento del personal técnico local en el cálculo, capacitación en la interpretación de los factores ambientales que afectan al comportamiento del fuego, relevamiento de estaciones meteorológicas, análisis de datos, estudio de incendios y propuesta de una implementación operativa.

 

Regional NOA

Es de resaltar que la regional NOA se destaca por contar con técnicos con muy buena formación en todo lo relacionado a evolución del peligro de incendios. Las Brigadas de Jujuy y Catamarca tienen áreas técnicas dedicadas a esta tarea, siendo pioneras dentro de la región. El sistema de Evaluación se encuentra ya implementado operativamente en ambas provincias y actualmente se están sumando las provincias de Salta y Tucumán. La excelente recopilación de información de ocurrencia y comportamiento del fuego, permitió ajustar los indicadores para representar mejor el peligro de incendios en los ambientes predominantes en Catamarca. Aun así, es necesario continuar trabajando en modelos adecuados para los arbustales que dominan la región. Se acordó también comenzar con las mediciones de carga y estado de los pastizales. En Salta, si bien se calcula el FWI, se está trabajando en ampliar el grupo de trabajo al incorporar técnicos que se están capacitando, lo mismo está sucediendo en la Brigada de Tucumán, todo esto será posible gracias a que existe la permanente ayuda del personal técnico de las brigadas de Jujuy y Catamarca.

 

El peligro de incendio, es un término general que expresa la evaluación tanto de factores fijos como de variables del entorno del fuego, que determinan la facilidad de ignición, la velocidad de propagación, las dificultades de control y el impacto del fuego. El índice de peligro de incendios es un indicador cuantitativo de una o más facetas del peligro de incendios, expresado en un sentido relativo o como medida absoluta. A esto hay que sumarle que durante el último tiempo la región NOA dispone de Autobombas de última generación, un Bus para transporte de combatientes y medios aéreos (1 avión observador, 3 aviones hidrantes y 1 helicóptero) para apoyar el trabajo que se realiza en las diferentes provincias afectadas por incendios forestales y de interface.

 

 A partir del año 2021, el Técnico Jujeño Lautaro Vázquez es el sucesor de Ignacio Héctor Britos en la coordinación de la regional NOA del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.

ORGANIGRAMA

El Sistema Federal de Manejo del Fuego (SFMF), creado en el año 2013 mediante la Ley 26815, actuó en la órbita del Ministerio de Seguridad, de acuerdo al artículo 6° del Decreto 746/2017, integrado por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, la Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable, la Administración de Parques Nacionales, las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de los organismos que determinen.

Ya en el año 2020, el Gobierno Nacional dispuso la transferencia de la Dirección del Servicio de Manejo del Fuego desde la órbita del Ministerio de Seguridad hacia el de Ambiente y Desarrollo Sostenible, a través de una norma publicada hoy en el Boletín Oficial.

Se trata de la Decisión Administrativa 2068/2020 de la Jefatura de Gabinete, que lleva las firmas de Santiago Cafiero y del ministro Juan Cabandié, y determina que el traspaso “comprende las unidades organizativas, créditos presupuestarios, bienes y dotaciones vigentes a la fecha y el personal con su actual situación de revista”.

Como antecedente de la norma, sus considerandos recuerdan que, por el Decreto Nº 706/2020, se dispuso que la autoridad de aplicación del Sistema Federal de Manejo del Fuego establecido por la Ley Nº 26.815 sea el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

También, señalan que, por el Decreto Nº 732/2020, se suprimió de la Subsecretaría de Gestión del Riesgo y Protección Civil de la Secretaría de Articulación Federal de la Seguridad el objetivo relativo a la asistencia al/a la Ministro/a en las funciones del Ministerio como autoridad de aplicación de la Ley N° 26.815 y a la organización, sostenimiento y gestión del Servicio Nacional de Manejo del Fuego creado por dicha ley y se lo incorporó a la Secretaría de Control y Monitoreo Ambiental del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible”.

CATAMARCA

La Brigada de Lucha Contra Incendios Forestales de la provincia de Catamarca, durante el año 2020, realizó su completo traspaso a la órbita del Ministerio de Seguridad de la provincia y depende directamente de la Dirección Provincial de Defensa Civil.

SER BRIGADISTA es integrar una familia hermanada por el anhelo de servir y unida por la paz que tienen las almas de las personas que en este mundo de egoísmo e intereses mezquinos, arriesgan lo más valioso que poseen para salvaguardar los tan preciados recursos naturales.

Brigada de Lucha Contra Incendios Forestales - Catamarca - Argentina